Microbiota y medicación: más allá de los antibióticos

Uno de los factores externos que puede alterar el equilibrio de nuestro ecosistema intestinal son los medicamentos. Seguramente que te vienen a la cabeza los antibióticos como el principal medicamento responsable de generar desequilibrios en tu microbiota intestinal. Su efecto devastador sobre nuestros pequeños inquilinos depende sobre todo de su espectro de acción (es mayor si tiene efecto sobre anaerobios) y de su farmacocinética (es mayor si no son absorbibles total o parcialmente o si se eliminan por vía biliar).

No solo los antibióticos afectan a tu microbiota intestinal

Más allá de los antibióticos, existen otros medicamentos que también pueden alterar tu microbiota intestinal. El pasado mes de abril de 2016 la prestigiosa revista Science dedicaba un número especial al microbioma en el que se profundizaba acerca del papel de los microbios de nuestros intestinos en la salud. En una muestra de 4.000 personas del norte de Europa (estudio) -es el estudio que incluye la muestra más grande de personas que se ha estudiado hasta la fecha- y en otra muestra de 1.135 participantes de los Países Bajos (estudio) los investigadores exploraron los factores implicados en la variabilidad inter-individual del microbioma. El uso de medicamentos fue el factor que más contribuyó a explicar las diferencias en la microbiota intestinal de unas personas a otras.

Una de las principales novedades es que los laxantes, los fármacos para la enfermedad inflamatoria intestinal, los anticonceptivos orales, los ansiolíticos, los antidepresivos y los antihistamínicos afectan la microbiota intestinal igual que los antibióticos. Esto abre la posibilidad que en un futuro no muy lejano cuando vayamos al médico y nos prescriba alguna de estas medicaciones lo haga junto con un probiótico, tal como pasa ahora con los antibióticos.

En otro estudio previo, el principio activo metformina para el tratamiento de la diabetes tipo 2 ya se había relacionado con cambios favorables en el microbioma intestinal que se asociaban a una mejor respuesta del tratamiento. Lo que pone de manifiesto este estudio es que los efectos de la medicación sobre el microbioma intestinal pueden ser diferentes a los que ocasiona la propia enfermedad, de forma que conviene tenerlos en cuenta ambos por separado porque sino quizás uno podría estar enmascarando al otro.

La eficacia de los fármacos puede estar mediada por el microbioma

Una interesante revisión puso de manifiesto que la respuesta terapéutica final de un medicamento puede variar en función de si el huésped está colonizado o no por la microbiota intestinal:

Fuente: Spanogiannopoulos P et al., Nat Rev Microbiol. 2016; 14(5):273-87.

Fíjate en cómo la presencia de una determinada microbiota autóctona puede dar lugar a una mayor biodisponibilidad y aumento de la respuesta terapéutica (A), una disminución de la biodisponibilidad y disminución de la respuesta terapéutica (B) o incluso un aumento de la toxicidad del fármaco (C).

Otro ejemplo interesante es la existencia de personas que debido a una microbiota intestinal característica responden de forma distinta a las isoflavonas (fitoestrógenos) de la soja. Son los denominados “productores de equol” (se estima que pueden llegar a serlo un 30-50% de las personas) que tienen una microbiota intestinal que transforma la isoflavona daidzeína en equol, un estrógeno. El equol tiene una mayor afinidad para unirse a los receptores estrogénicos y una mayor capacidad antioxidante. Esto hace que las personas productoras de equol que consumen soja o complementos alimenticios con isoflavonas sean más sensibles a notar el efecto estrogénico de las isoflavonas de la soja.

A modo de resumen, a día de hoy los medicamentos que pueden alterar el equilibrio del ecosistema intestinal son:

  • Antibióticos.
  • Laxantes
  • Anticonceptivos orales (anovulatorios).
  • Ansiolíticos.
  • Antidepresivos.
  • Antihistamínicos.
  • Sales de hierro.
  • Quimio/radioterapia.

Aunque de momento las guías de práctica clínica solo recomiendan los probióticos en los tratamientos antibióticos, posiblemente en un futuro no muy lejano esto se amplíe para los demás medicamentos. Recuerda que a las personas con alguna de estas medicaciones siempre hay que valorar el binomio beneficio-riesgo antes de pautarles una suplementación con probióticos.

http://andreuprados.com/2017/03/29/microbiota-medicacion-mas-alla-los-antibioticos/

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Acerca de Joaquín Ponce

Enfermo de Crohn desde el año 1988
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