Probióticos y prebióticos: hacia la investigación traslacional

Investigación traslacional

La investigación traslacional podría definirse como la que contribuye a que los hallazgos de las ciencias básicas puedan resultar útiles para aplicaciones prácticas que mejoren la salud humana y el bienestar. Es un componente clave para encontrar aplicaciones prácticas, sobre todo dentro de la medicina y, particularmente, en el campo de los probióticos y prebióticos.

En los últimos años, el campo de los probióticos y prebióticos ha experimentado un gran auge, lográndose avances tanto científicos como clínicos que han permitido el desarrollo y comercialización de diversos productos debidamente contrastados.

Paralelamente, también han aumentado tanto las recomendaciones de los prescriptores (médico, farmacéutico y veterinario) como la demanda de probióticos por parte de unos consumidores cada vez más conscientes de la estrecha relación entre nuestra microbiota y la salud.

La realidad es que, de las miles de cepas aisladas cada año por su presunto potencial probiótico en los laboratorios de todo el mundo, muy pocas pasan a una fase de desarrollo industrial y muchas menos aún son las que consiguen un hueco en los estantes de una farmacia, parafarmacia o establecimiento alimentario.

Personalmente, como médico entusiasta de la investigación pero con una dedicación mayoritariamente asistencial, siempre me ha llamado la atención desde que participo en las reuniones de la Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos, asociación científica claramente multidisciplinar, el papel de los investigadores básicos y su presumible “aislamiento” de los clínicos.

Esto hecho podía verse reflejado en los abstracts enviados a dichas reuniones, con clara desventaja de aquellos donde se exponían las posibles aplicaciones clínicas de probióticos y prebióticos frente a los numerosos que hablaban de cepas aisladas por microbiólogos potencialmente beneficiosas para la salud, pero apenas sin ensayos en humanos.

Lejos de la frase del ingeniero aeroespacial germano-americano Wernher von Braun cuando se refería a que “investigación básica es lo que hago cuando no sé lo que estoy haciendo” y dejando atrás la clasificación obsoleta de la investigación que identifica sólo dos categorías, la investigación básica y la investigación aplicada, desde hace algo más de una década, en medicina ha aparecido un campo de investigación independiente que aborda los aspectos básicos y aplicados de la ciencia: la investigación traslacional.

La investigación básica, generalmente, es más especulativa y lleva mucho tiempo para que los conocimientos sean aplicados en un contexto práctico. Por otra parte, la investigación aplicada es aquella que puede tener un impacto en la práctica en un tiempo relativamente corto, aunque, a menudo, sólo representa una mejora de los procesos en curso en lugar de la consecución de avances reseñables.

La investigación traslacional podría definirse como la que contribuye a que los hallazgos de las ciencias básicas puedan resultar útiles para aplicaciones prácticas que mejoren la salud humana y el bienestar. Aplicar los conocimientos de la ciencia básica puede ser un obstáculo importante, en parte debido a la compartimentación dentro de la ciencia. Por lo tanto, la investigación traslacional es vista como un componente clave para encontrar aplicaciones prácticas, sobre todo dentro de la medicina y, particularmente, en el campo de los probióticos y prebióticos.

Con su enfoque en la colaboración multidisciplinar, la investigación traslacional tiene el potencial para avanzar en la ciencia aplicada. Esto es, la investigación va encaminada a transformar los experimentos de laboratorio a través de ensayos clínicos para aplicaciones en la salud del paciente.

Resumiendo estos conceptos, el investigador básico debe servir de apoyo al clínico para poder dar respuestas a las preguntas y necesidades que éste le plantea. De este modo y, anticipándose a la repetitiva y pueril pregunta del clínico: “y esto, ¿para qué sirve?”, el investigador debe reflexionar sobre si sus estudios tienen o no relevancia clínica.

Prueba de ello, es que uno de los objetivos estratégicos del Programa Marco de Investigación e Innovación de la Unión Europea (Horizonte 2020) es el de investigar en las grandes cuestiones que afectan a los ciudadanos europeos, centrando su atención en resolver problemas concretos dentro de campos como la salud y la alimentación.

Para finalizar, quiero reflexionar sobre el papel de la industria y los investigadores españoles. En primer lugar, sería deseable un mayor apoyo de las empresas farmacéuticas de nuestro país a los excelentes investigadores españoles en este campo, donde cada año se aíslan nuevas cepas que potencialmente podrían ser beneficiosas para la salud.

Por otro lado, creo que es también importante la promoción de la interacción entre los investigadores y clínicos que aislaron y evaluaron la(s) cepa(s) probiótica(s) y los prescriptores, a través de sesiones en congresos. Esto les puede facilitar una información de primera mano sobre las bondades del preparado, que probablemente se percibirá como menos sesgada que la ofrecida por los representantes de la compañía comercializadora.

http://www.elprobiotico.com/probioticos-y-prebioticos-hacia-la-investigacion-traslacional/

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Acerca de Joaquín PN

Enfermo de Crohn desde el año 1988
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