Vacunaciones con enfermedad inflamatoria intestinal

Los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) tienen un mayor riesgo de infecciones, asociado tanto a:
inmunosupresion endógena, condicionada por su enfermedad de base
inmunosupresion exógena, generada por los tratamientos que reciben.

En los últimos años se han publicado guías sobre las indicaciones de vacunación en estos pacientes como medida de prevención primaria de infecciones.

Las enfermedades autoinmunes, como es el caso de la enfermedad de Crohn y de la colitis ulcerosa, comparten:
– cierta predisposición genética
mecanismos inflamatorios
Para su control se utilizan tratamientos antiinflamatorios similares que incluyen:
corticoides
inmunosupresores
terapias biológicas (como los anti-TNF)

La terapia biológica ha revolucionado el tratamiento de estas enfermedades, pero su efecto sobre la respuesta inmune (que es lo que condiciona su beneficio terapéutico) produce también un incremento en el riesgo de infección.
El nivel de inmunosupresión del paciente, depende de:
– la intensidad
– la duración
– el tipo de tratamiento que reciba

La efectividad de la vacunación en pacientes con EII depende de:
– la calidad de la respuesta inmune del enfermo a las infecciones
grado de inmunocompromiso que genera su tratamiento sobre la respuesta inmune.

En general, se recomienda la inmunización precoz en estos pacientes, preferiblemente antes del inicio del tratamiento inmunomodulador/inmunosupresor, y siempre que sea posible realizar controles serológicos de la respuesta vacunal.

Es importante definir estrategias de inmunización adecuadas para estos pacientes ya que las coberturas vacunales suelen ser bajas, probablemente por:
la falta de percepción del riesgo de infección: a veces las personas con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa no son conscientes del riesgo que corren si no se vacunan.
las dudas sobre la seguridad y eficacia de las vacunas: puede haber un temor a que las vacunas provoquen brotes, en especial cuando se trata de vacunas vivas atenuadas, algo que influye notablemente en la infrautilización en pacientes con enfermedades autoinmunes.

En cambio, la evidencia científica disponible muestra que la inmunización:
es segura
no se asocia a un incremento de riesgo de brote

Las vacunas vivas atenuadas están en general contraindicadas en pacientes con tratamiento inmunosupresor.

Para su administración se requiere que:
– Haya transcurrido un mínimo de 3 meses desde la finalización del tratamiento inmunosupresor
– excepto en caso de corticoides, en el cual el periodo de espera seria de un mes.
– Si se han administrado vacunas atenuadas antes de comenzar con el tratamiento, deberán pasar 4 semanas hasta iniciar la inmunosupresión.

Por otro lado, las vacunas inactivas se pueden administrar con seguridad en pacientes inmunodeprimidos pero su respuesta puede ser inferior.

Angélica Villanueva
D.U.E. Servicio de Digestivo del Hospital Universitario La Paz

http://www.crohnycolitis.org/portal/blog1.php/secciones/sanitaria/vacunaciones-enfermedad-inflamatoria-intestinal

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Acerca de Joaquín Ponce

Enfermo de Crohn desde el año 1988
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